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agosto 21, 2023

Elecciones anticipadas con rumores anticipados

(Ecuador - 20 de agosto de 2023)

“¿No te olvidas el esfero?” le pregunta una joven a su compañero mientras caminan en dirección al recinto electoral de la Universidad Salesiana en Quito. No se confunda estimado lector, no es que la crisis haya llegado el extremo de que en las juntas electorales no haya esferográficos para marcar el voto. Cada recinto electoral está equipado con todo lo necesario para que los ciudadanos puedan votar. El tema de fondo es la desconfianza ciudadana. Días previos a las elecciones circulaban unos vídeos por redes sociales en donde se recomendaba llevar su propio bolígrafo ya que supuestamente los dispuestos en las mesas electorales podían borrarse al exponerse al calor. Recordando bien, esos vídeos me resultan conocidos de otras elecciones pasadas, por lo que la desconfianza viene de tiempo atrás.

Llego cerca de las 2 de la tarde al recinto electoral. Me llama la atención que la calle de acceso está parcialmente cerrada y hay una camioneta de la policía municipal, pero nada fuera de lo común. Aunque sí hay algo curioso: en las paredes aledañas se encuentra pintado - con una plantilla - un retrato del candidato Otto (quien fue vicepresidente en el gobierno de Lenín Moreno) con una consigna en su contra. El recinto electoral no tiene mucha concurrencia a esa hora; en la planta baja hay un espacio con mesas para descansar y varias personas están sirviéndose alimentos. Al subir las gradas me dirijo a la mesa que me corresponde y por primera vez veo presencia del ejército, al igual que en elecciones anteriores. Hubo el rumor de que verificarían los bolsos o mochilas a la entrada, y que habría una nutrida presencia del ejército en los recintos, pero el ambiente se ve como en pasadas elecciones: gente que entra y sale con paso apurado y personas ubicadas a la salida preguntando si se quiere emplasticar el documento. Rumores anticipados para estas elecciones anticipadas.






junio 10, 2020

Desencuentro en las calles

La Floresta (Foto: Peregrino)
Una calle de "La Floresta" en Quito (Foto: Peregrino)

Estoy listo para salir, luego de un par de semanas de permanecer dentro de casa. Me pongo la mascarilla y un sombrero para protegerme del fuerte sol quiteño. Voy en búsqueda de una farmacia pero se me hace difícil caminar y respirar con mascarilla bajo el sol; a pocas cuadras me la quito para respirar mejor y tomo la precaución de caminar por calles secundarias que apenas tienen gente. Observo a un señor que se ha bajado de su moto y se sienta en la vereda para hablar por su celular sobre un pedido. En los bajos de un edificio residencial se encuentran varias botellas de licor como mudos testigos de una celebración clandestina. Me acerco a la zona turística de La Mariscal, en otros tiempos ruidosa, pero en esta ocasión solo hay un silencio interrumpido por motos policiales. Paso cerca de un restaurante entreabierto y se escucha el lamento de la canción “Fatalidad” de Julio Jaramillo. Llego a la avenida Amazonas, me pongo nuevamente la mascarilla y parece que algunas farmacias han reinventado el negocio, ya que no recuerdo que en otras ocasiones estuviese el letrero “Se vende helados”. Me dirijo hacia allá. Tomo distancia de las dos personas que aguardan. El primero, es un joven que hace un largo pedido mientras con una mano lee el celular y con la otra sostiene un casco. Luego es atendido un señor vestido con un inmaculado terno blanco. Con acento brasileño pregunta por algo que no hay y se aleja desorientado. Hago la compra y retomo mi camino. Una señora y un joven venden de manera discreta mascarillas y guantes. Un poco más allá, dos venezolanos aguardan con su caja de venta de cigarrillos, mientras un indigente pide una moneda a los transeúntes. Regreso a casa con mis medicinas y con la soledad del desencuentro.

abril 23, 2017

Desde la frontera colombo - ecuatoriana

Tuve la oportunidad de colaborar con el equipo misionero de frontera del Vicariato de Sucumbíos. Además de Lago Agrio, logré visitar las comunidades que se encuentran en el Puente Internacional, General Farfán (llamado comúnmente la Punta), Patria Nueva, El Proyecto San Miguel (Vía a Colombia) y San Francisco. Si bien mi recorrido fue más bien en zonas campesinas de frontera, hay que tomar en cuenta que Sucumbíos es muy diversa. Además de la población urbana, se encuentra la población mestiza campesina, población afroecuatoriana e indígena (quichua y cofán). 

Sección norte de Sucumbíos con el Río San Miguel (Límite con Colombia)  
En esta época hay abundantes lluvias con la consecuente creciente del Río San Miguel en la frontera y el Río Aguarico (al sur de Lago Agrio). Los pobladores temen el desbordamiento de los ríos que puede afectar las viviendas y cultivos. El maíz ha sido fuertemente afectado, por lo que en la actualidad se está trayendo maíz desde el interior de Colombia. Por otro lado, un comentario general es que a raíz de las fumigaciones con glifosato (por el año 2000) la tierra se ha vuelto menos productiva. 

El paso hacia Colombia se nota tranquilo seguramente debido a la desmovilización de las FARC. Sin embargo, choca el contraste entre el puesto de policía fronteriza ecuatoriana y colombiana. En la zona colombiana, luego de cruzar el puente, la caseta de policía se encuentra protegida por sacos de arena. Lo mismo sucede en el caso de los pozos petroleros de Ecuador y Colombia. Los pozos que se encuentran cercanos a Lago Agrio lucen solitarios. En contraste, en el lado colombiano, en Puerto Colón San Miguel (Putumayo) la zona petrolera de la “Batería Colón” se encuentra personal militar fuertemente armado.

Vista desde el Puente Internacional del Río San Miguel (a punto de desbordarse).  

Apenas se cruza el puente sobre el Río San Miguel, en el lado colombiano hay numerosas camionetas que ofrecen transporte hacia el pueblo de “La Hormiga” (Valle Del Guamuez, Putumayo) por 7.000 pesos, que equivale a algo menos de 3 USD. Este pueblo está a menos de una hora de la frontera y en la parte inicial del trayecto de la carretera casi va en paralelo con el Río San Miguel, que en esa ocasión estaba cerca de desbordarse. El chofer cuenta que en caso de desbordarse toda la zona se inundaría, incomunicando a las poblaciones. En el trayecto tanto de ida como de vuelta se encontraban automóviles ecuatorianos que iban y venían hacia La Hormiga, que se dedica al comercio, como Ipíales (Nariño) aunque es más pequeño y con menos infraestructura que la población nariñense. En La Hormiga se encuentran anuncios ofertando los productos a ecuatorianos con facilidades de pago ya sea en dólares o con tarjeta de crédito. A pesar de que el IVA en varios productos colombianos se incrementó al 19% todavía sigue siendo conveniente comprar en el lado colombiano.

En toda la zona fronteriza se encuentran familias colombo-ecuatorianas que comparten historias familiares a los dos lados de la frontera. En el caso de las personas que llegaron en situación de refugio hacia el Ecuador manifiestan su deseo de que la paz siga avanzando, con todo, de manera general no desean regresar a Colombia. Con el tiempo han ido formando nuevos lazos familiares y afectivos en el Ecuador, por lo que no ven su futuro en Colombia. Por otro lado, al no estar la paz consolidada, siguen viniendo colombianos en necesidad de protección internacional. También hay nuevos motivos de migración forzada: se estima que habría decenas de personas que se  habrían trasladado desde Mocoa (Capital de Putumayo) hacia Sucumbíos debido a la avalancha en dicha población. Esta tragedia también ha acercado a las poblaciones ya que desde Sucumbíos han sabido brindar apoyo [1] a los hermanos colombianos. 

[1] El Universo "De frontera salió ayuda a afectados de Mocoa". http://www.eluniverso.com/noticias/2017/04/04/nota/6123182/fron-tera-salio-ayuda-afectados-mocoa

diciembre 24, 2012

El “Pase del Niño” en Bilbao

El “Pase del Niño” es una tradición ecuatoriana en la que se homenajea al niño Jesús en procesión por las calles con cantos, villancicos, etc. 



Para poder realizar el “Pase del Niño” es necesario pedir permiso al Ayuntamiento, ya que se usará un espacio público. La policía por algunos instantes detiene el tránsito bajo las miradas curiosas de conductores y transeúntes que se detienen a tomar una foto.


En Bilbao (País Vasco), la presencia de ecuatorianos no es tan numerosa como en las ciudades de Madrid y Barcelona. Sin embargo, más de quinientas personas se reunieron para el homenaje al niño Jesús y posterior celebración en la Parroquia “San Francisco Javier”. En este año, representaron a María y José una pareja originaria del País Vasco. Iván (quien representó a José) tiene un cariño especial por las tierras ecuatorianas por cuanto vivió en la provincia de Los Ríos por espacio de dos años. 

En medio del grupo que sigue la procesión se encuentran niños, jóvenes y adultos de varias nacionalidades: Brasil, Ecuador, Colombia, Perú, Chile, Bolivia, España, etc. Fátima, originaria de Brasil, lleva una gran estrella que encabeza la procesión; una joven bilbaína toca la flauta vasca; Tito, oriundo del pueblo afroecuatoriano de Limones, llevó la voz cantante de las “posadas”; una joven peruana lleva por una punta la bandera ecuatoriana, un grupo chileno danza la cueca... 

 
Como se puede observar, en tierras bilbaínas, el “Pase del Niño” deja de ser una exclusividad ecuatoriana para convertirse en una celebración iberoamericana. Es como si por un momento se suspendieran aquellas diferencias proporcionadas por las fronteras, nacionalidades y etnocentrismos para dar paso a la celebración y alegría compartida, haciéndonos renovar la esperanza de que “otro mundo es posible”.

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Ver vídeo del Pase del Niñohttp://www.youtube.com/watch?v=j3xujO4p9oA

junio 20, 2012

Enseñanzas del Camino de Santiago


La semana pasada tuve la oportunidad de peregrinar, esta vez no metafóricamente, sino realmente en un trecho del Camino de Santiago por la vía portuguesa (Galicia), junto a un excelente grupo de jóvenes estudiantes muy comprometido y animado de la U. Comillas.

El camino de Santiago tiene un milenio de historia en la que millones de peregrinos han dejado sus huellas. Algunos los trechos del camino se confunden con nuestra modernidad (carreteras asfaltadas y puentes de concreto), otros sectores se insertan en la naturaleza con una vegetación  maravillosa, y otros trechos pasan por caminos que hace siglos eran nada menos que ¡las vías del imperio romano!

Continuamos caminando luego de salir
del albergue por la mañana.
Actualmente no podemos vivir sin internet, teléfonos móviles, medios de transporte veloces (automóvil, avión y tren). Estas facilidades de la vida moderna, algunas de las cuales tienen menos de un siglo de vigencia, hacen que no  dimensionemos cómo vivió la humanidad en siglos  pasados. El caminar de una ciudad a otra era un hecho común, y en esos tiempos, el medio de transporte más veloz ¡era el caballo!

El peregrinar y recorrer muchos kilómetros a pie puede parecer exótico para alguien acostumbrado a las facilidades de la vida contemporánea. Con todo, la experiencia humana del peregrinar y de la búsqueda sigue intacta. Después de todo, el peregrinar en el Camino de Santiago no es solo caminar, es también un camino de aprendizaje que también puede ser aplicado a la vida. Aquí comparto las diez enseñanzas que me ha brindado el camino de Santiago: 

1. Actitud. Es diferente caminar con una mirada de turista que caminar como un peregrino. No es lo mismo caminar desde la indiferencia, que caminar abierto a la fe, esperanza y con sentido de búsqueda.  

2. Planificación y flexibilidad. El camino de Santiago es una experiencia que no se puede improvisar. En nuestro grupo, gracias al excelente equipo coordinador (Fernando, Carmen y Javier) sabíamos desde dónde partiríamos, cuántos kilómetros haríamos por día (más o menos unos 20 km al día), en qué localidades nos quedaríamos para descansar y encontrar albergue, alimentación, etc. Esto implicaba también tener claro los momentos para acostarse y levantarse para poder continuar con el camino. 
Con todo, la planificación no puede ser una camisa de fuerza, tiene que ser abierta a las sorpresas, muchas veces maravillosas, del camino. Por ejemplo, en una ocasión, una familia amiga de Javier generosamente nos regaló unas empanadas que fueron nuestra cena. Dicho gesto al ser gratuito y no estar planificado, hizo que aquello que se había comprado para la cena teníamos que cargarlo en nuestro equipaje y llevarlo en el camino al día siguiente (¡incluyendo unos pollos que pesaban como piedras!). 

Equipaje para que no me pese... y para
¡no pagar  tarifa extra en la aerolínea Ryanair!
3. Ligero de Equipaje [1]. El equipaje es muy importante para la caminada. Con todo, en un afán de tener todo claro, planificado, corremos el riesgo de llevar un pesado fardo a nuestras espaldas. Es necesario diferenciar entre lo imprescindible y lo accesorio. También podemos considerar aquello en lo cual podemos apoyarnos en otros. En mi caso, tuve que hacer una decisión nada fácil ya me encantan las fotos pero consideré que era mejor ¡no llevar cámara!. Al tener una cámara aparatosa, iba a representar  un estorbo y preocupación. Por suerte, como íbamos en grupo, siempre hay alguien que lleva cámara y encontré ¡un ángel moderno que llevaba una cámara y no se perdía una ocasión para disparar! ☺ ¡gracias amigo Ángel! [2]

4. Junto a otros. El caminar junto a otros hace que el camino sea menos pesado. En ocasiones esa persona que camina junto a nosotros es nuestro compañero(a) o nuestro amigo(a). En otras ocasiones, puede que no conozcamos a la persona, pero el camino nos acerca. En uno de los albergues nos encontramos con Don Jesús, quien ya se había hecho unas ocho veces el camino de Santiago. A pesar de sus más de 70 años, estaba haciendo ¡su noveno recorrido! Su sueño era abrazar una vez más al "señor Santiago" (así le dicen al apóstol).

5. Caminar por objetivos. Como dice una canción mexicana: ...no hay que llegar primero sino hay que saber llegar…[3] En el caminar siempre hay alguien que está al frente, en medio o en el último lugar. En el grupo a veces yo me encontraba en el primer lugar, otras veces en el medio, y otras en el último lugar. Lo importante es caminar. Cuando estuve delante, pude compartir con Rodrigo, un joven estudiante que le gusta el maratonismo y me compartió que en sus carreras suele ponerse objetivos, va poniendo submetas en sus recorridos, de tal manera que sabe cuántos kilómetros por tiempo realizará dependiendo si se trata un recorrido de 10 km, 14 km o de 42 km.  Es decir, el saber llegar implica trazarse metas, caminar por objetivos. 

6. Caminar con alegría. Hay una gran diferencia entre caminar con una cara larga o con alegría. Evidentemente el cansancio, la sed y el hambre se reflejarán en nuestro rostro. Pero al mirar en el camino las maravillas de la naturaleza, al charlar con un compañero de camino, al compartir las peripecias en los albergues, no podemos más que ¡estar alegres y agradecidos!

7. Ritmo personal. Para caminar hay conocer los propios ritmos, conocer nuestros límites y posibilidades. El intentar llevar el ritmo de otra persona puede llevar a subreesfuerzos y lesiones innecesarias. 

8. Disfrutar del paisaje. En el caminar se puede estar tan preocupado por las piedras del camino, que no nos permitimos contemplar el paisaje, observar las flores, disfrutar de la contemplación del amanecer. 

9. Saber pedir ayuda. Hay ocasiones en las que el camino se vuelve más pesado. Hay momentos en los que estamos sedientos, y se nos ha acabado nuestras reservas de agua. O tenemos energía baja, por lo cual quisiéramos que alguien nos regale un dulce, un chocolate que nos devuelva la energía. Es necesario saber pedir ayuda y sobre todo, dejarse ayudar.

10. Perderse y encontrar el camino. En el caminar a veces nos encontramos con bifurcaciones o señales confusas. En el camino de Santiago, el símbolo por excelencia es la conchaque dependiendo donde esté la dirección de las estrías o surcos, sabremos hacia dónde debemos seguir. A veces dicha orientación se encuentra cubierta por vegetación o se contradice con otras flechas pintadas. En todo caso, perderse no es un problema ya que forma parte del caminar. Lo importante es retomar el camino.

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[1] Frase tomada del título del libro de Carlos G. Vallés: “Ligero de equipaje. Tony de Mello: un profeta para nuestro tiempo” (Editorial Sal Terrae).
[2] Agradezco a Ángel Ruiz Kontara por autorizarme a poner sus fotos en este post.
[3] Canción “El Rey” del cantante y actor Vicente Fernández.

octubre 08, 2011

El sueño de emigrar a Inglaterra

En los meses pasados estuve en Inglaterra, país al que entré con una visa Tier 5 de trabajador migrante temporal. Estuve colaborando con JRS-UK, que presta atención a refugiados o “asylum seekers” que migran desde África y Medio Oriente por motivos de violencia.

En Londres, tuve la oportunidad de contactar algunas comunidades inmigrantes sudamericanas. La comunidad más numerosa es la brasileña y le sigue en número la comunidad colombiana. Pude visitar una pequeña comunidad de ecuatorianos en St. Ignatius Parish (Stamford Hill), que queda a pocos kilómetros de Tottenham, lugar donde se iniciaron los disturbios que fueron noticia mundial. La mayoría de personas que asisten a esta parroquia jesuita tienen una permanencia de unos 10 años en Inglaterra. Han luchado para salir adelante, aprender el idioma y adaptarse a las costumbres del pueblo inglés, como por ejemplo, su afamada puntualidad.
Londres, ¿entrada a una tierra promisoria?

Actualmente Inglaterra es una región atractiva para la migración. Puede parecer que allá todo es más fácil en comparación con países que están en crisis. Si vemos el palacio de Buckingham, la Torre de Londres,  Westminster Cathedral, las ciudades centenarias de Oxford y Cambridge, ciertamente podemos afirmar que es un lugar encantador en el que pareciera que estamos en la tierra mágica de Harry Potter. Y no se diga de visitar la hermosa y pacífica Liverpool, en la que dan ganas de corear con los Beatles “All you need is love…”. Con estas ideas, ¿quién no quisiera vivir en el país de los, siempre sonrientes, Príncipes William y Kate?


"Toda separación implica un momento suspendido en el que uno se pregunta, ¿es para siempre?"
(Paul Day, creador de las impresionantes esculturas de bronce en St Pancras Station – Londres) 

Decidir emigrar hacia Inglaterra requiere muchos más elementos de decisión que no nos darán las famosas canciones de los Beatles. El nuevo inmigrante no tendrá la varita mágica de Harry Potter para viajar de un lado a otro sin papeles o para desaparecer cuando surgen problemas. Es verdad que allá se ganará en “libras esterlinas”, una moneda más fuerte que el euro y el dólar. Pero también es verdad que los gastos de vivienda, alimentación y transporte son de los más altos de Europa. Por otro lado, un inmigrante que viva en la “megápolis” de Londres, tendrá que tener condiciones psicológicas para enfrentar la soledad. Esta situación se hace más difícil si no se domina el inglés.

Tomar la decisión de emigrar requiere información, planificación y una buena dosis de conocimiento personal. Hay que vislumbrar las oportunidades futuras, pero también saber evaluar aquello que ya se ha construido, sea material o afectivamente, y que se puede perder en busca de un nuevo sueño.

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* Una síntesis de esta nota fue publicada en el Semanario El Migrante (6 al 12 Oct - 2011 / Año VI - Edición Nº 138 - p. 8)

agosto 15, 2011

La foto que debí haber tomado

Para versión en inglés, continuar abajo

Hace poco más de un mes brindé apoyo en un encuentro organizado por Jesuit Refugee Service (JRS) en Londres. Se trató de un momento celebrativo de verano, en el que se invitó a los refugiados y/o “asylum seekers” para que tengan un momento relajado de compartir la vida, cantar, o simplemente disfrutar de la conversación con otras personas. 

Mi tarea en el encuentro fue ser el fotógrafo oficial. No se trató solo de tomar fotos, sino de cumplir una serie de procedimientos. Una semana antes, se había informado que se captarían imágenes únicamente con autorización. En el día de fiesta, se tenía unas hojas en las que firmaban las personas que estaban de acuerdo con que se les tome fotos. Al evento asistieron unas 200 personas, por lo que era imposible tener total claridad sobre quiénes realmente querían fotos. Antes de presionar click, no solo pensaba en la composición fotográfica, sino también tenía que recordar si esa persona había firmado o no la autorización. Por otro lado, otras personas explícitamente me pedían fotos, y yo ni corto ni perezoso acudía feliz a su solicitud.

A la semana siguiente, expusimos varias de las fotos en las paredes del centro de atención en Londres. Una señora de Eritrea se reconoció en una foto con su niño y me pidió una copia. Otra señora del Congo quedó feliz al verse retratada cantando con micrófono en mano... En total, se llegó a imprimir como cuarenta copias.


Tomar un retrato fotográfico es acercarme un poquito
a ese misterio que constituye el otro ser humano. 

Luego de dos semanas, llegó Teresa,* una señora del Sudeste Asiático quien preguntó por su foto. Revisé los registros pero no había ninguna imagen. Ella había llegado tarde al encuentro y yo no había notado su presencia. Al ver las demás fotos de otras personas, ella tenía la expectativa de ver su foto. Al no encontrar su foto, se quedó triste hasta casi el punto de llorar. Yo le ofrecí tomar una nueva foto. Pero ella me dijo entre triste y enojada, que quería la “party picture”, es decir una foto de aquel momento festivo en que había ido con su mejor vestido. Evidentemente esto era imposible ya que el encuentro había pasado. Se trataba de una foto que debí haber tomado

La situación comprometida en la que me encontraba, me mostraba cuán significativo fue dicho encuentro para Teresa en particular, y para los otros refugiados en general. La fiesta fue un momento privilegiado puesto que se trató de un momento alegre en el que por un momento se ponían entre paréntesis las dificultades. Al mirarse en las fotos, las personas se re-conocieron desde lo mejor de ellas. Aquí se comprende por qué ellos me pidieron copia de su foto, ya que su imagen se torna un objeto simbólico de aquella alegría y esperanza deseada en tierra extranjera. Al no tomar la foto de Teresa, no había constancia de aquel momento. 

A la semana siguiente, hablé nuevamente con Teresa, reiterándole que podía tomarle la foto a pesar de que no sería una “party picture”. Ella finalmente aceptó. Logré adecuar un espacio bonito en una sala con fondo azul que generalmente se usa para reuniones. Ella vino con sus mejores galas y quedó feliz con su retrato fotográfico y pidió un par de copias. Al entregar la foto, me sentí feliz, era como si entregara un pequeño tesoro en el que ella se re-conocía y re-creaba a sí misma al verse retratada con una imagen digna, sonriente y esperanzadora.

* Nombre ficticio
P.D.: Ya que no volví a ver a Teresa, lastimosamente no conseguí autorización para publicar su retrato.


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The photo I should have taken

A little more than a month ago, I provided support to an event organized by Jesuit Refugee Service (JRS) in London. It was a party to celebrate summer, in which refugees and asylum seekers had a relaxed time sharing life, and enjoying the conversation among themselves.

My job at the meeting was to be the official photographer. It was not just taking pictures, but to fulfill a series of procedures. A week earlier, it was explained to the refugees that photographs will only be taken with permission. On the day of the party, there was a list where people gave their permission to take pictures. The event was attended by about 200 people, so it was impossible to have total control of who really wanted photos. Before pressing click, I not just thought about photographic composition, but also I had to remember if that person had signed the authorization or not. On the other hand, others explicitly asked to be photographed, and without thinking, I was happy to oblige.

The following week, we exhibited many of the pictures on the walls of the JRS – London Center. A woman from Eritrea was recognized in a picture with her child and she asked me for a copy. Another lady from Congo was happy to see herself portrayed singing with microphone in hand ... Overall, I printed out about forty copies.

After two weeks, Teresa,* a lady from the South East Asia asked for her photo. I checked the records but there was no image of her. She was late for the party and I had not noticed her presence. When she saw the pictures of other people, she was looking forward to seeing her photo. Not finding it, she was sad almost to the point of crying. I offered to take a new picture of her. But she told me between being sad and angry, that she wanted a "party picture" that is a picture at the event as she had gone with her best dress. Obviously this was impossible because the event was over. So, It was a picture I should have taken.

The difficult situation in which I was, showed me how significant was the encounter for Teresa in particular, and for other refugees in general. The party was a special moment because it was a joyful moment in which for a moment the difficulties were put on hold. While looking at the pictures, people recognize the best of them. Here I can understand why they asked me to copy their photo, the image becomes a symbolic object, that desired joy and hope in a foreign land. By not taking the photo of Teresa, there was no record of that moment.

The following week, I spoke to Teresa again, to reiterate that I could take her picture even though it would not be a "party picture". She finally agreed. I managed to adapt a nice space in a room with blue background that is usually used for meetings. She came in her best clothes and was happy with her portrait photo and asked for a couple of copies. By giving her the photo, I felt happy, it was like a little gift in which she was renewed and re-created herself to be portrayed in a dignified image with smile and hopeful.

It is a fictitious or assumed name.

diciembre 08, 2010

Saudades do Brasil!





Brasil: povo alegre embora as dificuldades
(Foto tirada na “Favela Vila da Luz” – Belo Horizonte – MG)


Depois de peregrinar pelo território brasileiro por três anos, quero compartilhar as minhas impressões deste país maravilhoso e seu querido povo que me acolheu. O Brasil não é só samba, futebol e carnaval e sim é um país diverso em vários aspectos: cultural, geográfico, lingüístico, artístico, histórico, religioso, econômico, etc. Dada esta gama de aspectos, vou me referir aqui apenas brevemente à dimensão cultural e religiosa.
A herança cultural do Brasil é diversificada e um dos fatores importantes para isso são a várias migrações ao longo da história. Por exemplo, a cidade de Salvador - BA, tem uma forte herança africana, que remonta aos tempos coloniais.
No estado do Rio Grande do Sul, tem-se principalmente herança italiana e alemã (presente desde o séc. XIX), e ainda hoje em algumas regiões se fala o "dialeto alemão".
No Estado do Espírito Santo também se encontra herança italiana, como demonstram os sobrenomes e os costumes culinários herdados.
A Amazônia brasileira é vasta e variada. Não há um tipo de "índio amazônico", mas há uma diversidade de grupos indígenas com seus próprios costumes e língua. Amazônia também não significa necessariamente mato. Prova disso é a cidade de Manaus, uma cidade com mais indústrias do que todo o Equador!
Brasília, moderna cidade capital com grandes espaços abertos. Nesta cidade se encontram os rastros criativos de Oscar Niemeyer, com uma arquitetura de ondulantes e expressivas formas.
Se formos para as grandes cidades do Brasil, temos São Paulo (aprox. 18 milhões de habitantes) que é um centro de cultura e negócios impressionante. Rio de Janeiro, é uma cidade de pessoas acolhedoras e belas praias que inspiraram a famosa canção "Garota de Ipanema". No entanto, apresenta também fortes contrastes entre ricos e pobres que moram em favelas.
Belo Horizonte, cidade com rápido crescimento, fundada há apenas 100 anos, está localizada no Estado de Minas Gerais de grande importância na extração de minério. Nos tempos coloniais, foi relevante a cidade de Ouro Preto, onde a mineração de ouro foi realizada com o trabalho escravo. Hoje é uma região de importância histórica, já que Ouro Preto preserva uma arquitetura esplêndida do colonial barroco.

No que diz respeito à diversidade religiosa, algo novo para mim sobre a religião no Brasil é que o tema constitui-se também uma questão de estudo acadêmico, não só da Teologia e de universidades confessionais (como as Universidade Católica, Luterana ou Metodista), mas também a religião é relevante para as Ciências Humanas em geral e estuda-se em universidades públicas (estaduais e federais). Assim, em uma faculdade de Antropologia ou Sociologia podem-se encontrar grupos de pesquisa que estudam a religião nos mais variados aspectos.[Nota 1]

O Brasil é considerado o país com o maior número de católicos no mundo, porém, é um país onde a diversidade religiosa é impressionante. Brasil é a terra da primeira Sinagoga Judaica na América (na cidade de Recife). Também encontram-se religiões de matriz africano: Candomblé e Umbanda; essas religiões foram declaradas como patrimônio imaterial do Estado do Rio de Janeiro no ano 2009. No que tem a ver com o cristianismo, existem vários tipos de protestantismo, que vão desde os protestantes históricos (como os luteranos, anglicanos, batistas, presbiterianos) para uma variedade de protestantismos pentecostais relativamente novos.

A diversidade religiosa também é encontrada no catolicismo. Encontram-se outras igrejas “católicas” além da Igreja Católica Apostólica Romana, guiada pelo Papa Bento XVI. Existem outras igrejas católicas, como a Igreja Católica Maronita, Igreja Católica Ukraniana, Igreja Ortodoxa Russa. Cada uma destas igrejas têm seus próprios rituais litúrgicos que são respeitados pela Igreja Católica Romana. Em qualquer caso, esta diversidade religiosa cristã ajudou a ter iniciativas de colaboração entre Igreja Católica e algumas Igrejas Protestantes, criando assim um ecumenismo vibrante. Por exemplo, iniciativas como o "Centro de Estudos Bíblicos” (CEBI), “Conselho Nacional de Igrejas Cristãs do Brasil” (CONIC), a "Campanha da Fraternidade", que é uma maneira ecumênica e criativa para refletir sobre o tempo da quaresma, com uma visão penitencial não intimista, mas em perspectiva de responsabilidade com o outro, com a sociedade. Da mesma maneira existem iniciativas pastorais das que participam diversos atores sociais como na “Pastoral da Mulher Marginalizada”

Em poucos dias vou embora do Brasil e já estou sentindo "saudades". Esta maravilhosa palavra, de acordo com a BBC, é a sétima palavra mais difícil de traduzir no mundo. “Saudades” poderia ser traduzido em espanhol ao mesmo tempo por palavras como “extrañar, echar de menos, añorar, melancolía, nostalgia, hacer falta...”.

Como a diversidade do Brasil, eu não sinto “uma” dor e sim uma “variedade” de dores que têm relação com cada espaço e tempo compartilhado com diversas pessoas. Dor de deixar a Faculdade Jesuíta de Filosofia e Teologia (FAJE) onde comparti por três anos, deixar a comunidade jesuíta onde pude fazer amizades de diversos países e regiões do Brasil, dor de deixar o trabalho pastoral na APMM e com os imigrantes peruanos da Irmandade do Senhor dos Milagres – BH, dor de deixar o ambiente da Faculdade de Ciências Humanas da Universidade Federal Minas Gerais (UFMG), dor de deixar pessoas que sendo brasileiras amam Equador porque uma parte da sua historia familiar ou professional se cruzou com minha terra... 

Em poucas palavras, me dói deixar diversos contextos onde diversas pessoas partilharam sua vida comigo. Uma parte de mim fica nestas terras, mas também uma parte do Brasil fica comigo, eu tomei algo para mim, já não sou o mesmo de antes, embora não sei dizer qual mesmo é a mudança. Em qualquer caso, o que sim estou seguro é que tenho saudades do Brasil e de seu povo!



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"Saudades” de Brasil!

Luego de peregrinar por tierras brasileñas por tres años, quiero compartir mis impresiones sobre este maravilloso país y su querida gente que me acogió. Brasil no es solo samba, fútbol y carnaval, sino más bien es un país diverso desde múltiples aspectos: culturales, geográficos, lingüísticos, artísticos, históricos, religiosos, económicos, etc. Frente a esta amplitud de aspectos, aquí solo me referiré brevemente a la dimensión cultural y religiosa.

La herencia cultural de Brasil es muy variada y uno de los factores relevantes son las diversas migraciones ocurridas a lo largo de la historia. Por ejemplo, la ciudad de Salvador - BA, tiene una fuerte una herencia africana que se remonta a la época colonial.
En el Estado de Rio Grande do Sul, encontramos herencia italiana y alemana (presente desde el s. XIX), de tal manera que hasta hoy en día en algunas regiones se comunican en “dialecto alemán”.
En el Estado de Espíritu Santo también encontramos herencia italiana, como lo demuestran los apellidos y sobre todo las costumbres culinarias heredadas.
La Amazonía brasileña es extensa y variada. No hay un tipo de “indio” Amazónico, sino hay diversidad de grupos indígenas con sus propias costumbres y lengua. También Amazonía no significa necesariamente selva. Prueba de ello es la ciudad de Manaos, una ciudad con ¡más industrias que todo el Ecuador!
Brasilia, moderna ciudad capital con grandes espacios abiertos. En esta ciudad se encuentra la huella creativa de Oscar Niemeyer, con una arquitectura de ondulantes y expresivas formas.
Si vamos a las grandes ciudades de Brasil, tenemos San Pablo (aprox. 18 millones de habitantes). Es un centro de cultura y negocios impresionante.
Rio de Janeiro, ciudad gente acogedora y playas maravillosas que inspiraron la famosa canción “Garota de Ipanema”. Con todo, presenta también contrastes muy fuertes entre ricos y pobres que viven en favelas.
Belo Horizonte, ciudad en rápido crecimiento, fundada hace apenas 100 años, está localizada en el Estado de Minas Gerais, región de gran importancia aurífera. En tiempos coloniales tenía relevancia la ciudad de Ouro Preto, donde se extraía oro con mano de obra esclava. Hoy es una región de importancia histórica por cuanto se preserva una arquitectura esplendorosa de herencia colonial barroca.

En cuanto a la diversidad religiosa, algo que me resulta novedoso es que la religión en Brasil también es motivo de estudio académico no solo desde la Teología y desde universidades confesionales (como la Universidad Católica, Luterana o Metodista), sino también la religión es relevante para las Ciencias Humanas en general y la temática se estudia en diversas las universidades públicas (estaduales y federales). Es así como en una facultad de Antropología o Sociología se pueden encontrar grupos de investigación sobre la religión desde los más variados aspectos. [Nota 2]

Brasil es considerado el país con más número de católicos del mundo, con todo, es un país donde hay una variedad religiosa impresionante. Brasil es la tierra de la primera Sinagoga Judía de América (en la ciudad de Recife). También se encuentran religiones de matriz africana: Candomblé y Umbanda; estas religiones fueron declaradas como patrimonio inmaterial del Estado de Río de Janeiro en el año 2009. En Brasil se encuentran diversos tipos de protestantismo, que van desde los protestantismos con más tradición (como los luteranos, anglicanos, bautistas, presbiterianos) hasta una variedad de relativamente reciente de protestantismos pentecostales.

La diversidad religiosa también se encuentra en el catolicismo. Si bien la Iglesia Católica Apostólica Romana guiada por el Papa Benedicto XVI es mayoritaria, no es la única “católica”. También hay otras iglesias católicas como la Iglesia Católica Maronita,  Iglesia Católica Ukraniana, Iglesia Católica Ortodoxa Rusa. Cada una de estas iglesias tiene sus propios rituales litúrgicos que son respetados por la Iglesia Católica Apostólica Romana. En todo caso, esta diversidad religiosa cristiana ha ayudado a fomentar diversas iniciativas de colaboración entre la Iglesia Católica y algunas Iglesias Protestantes, generando así un ecumenismo vibrante. Por ejemplo, iniciativas como el “Centro de Estudios Bíblicos” (CEBI), el “Consejo Nacional de Iglesias Cristianas de Brasil (CONIC) y la “Campaña de la Fraternidad” que es una manera ecuménica y creativa de reflexionar en el tiempo de cuaresma con una visión penitencial no intimista, sino en perspectiva de responsabilidad con el otro, con la sociedad. De la misma manera, existen iniciativas pastorales en las que participan diversos actores sociales como la “Pastoral de la Mujer Marginalizada” (APMM).

Me faltan pocos días para dejar definitivamente Brasil y ya siento “saudades”. Esta palabra, según la BBC, es la 7ma palabra más difícil de traducir en el mundo. “Saudades” podría traducirse en español al mismo tiempo por extrañar, echar de menos, añorar, melancolía, nostalgia, hacer falta…

Como la diversidad brasileña, no siento “un” dolor y si una “diversidad” de dolores referidos a cada espacio y tiempo compartido con diversas personas. Dolor de dejar la Facultad Jesuita de Filosofía y Teología (FAJE) donde compartí por tres años, dejar la comunidad jesuita donde pude hacer amistades de diversos países y diversas regiones de Brasil, dolor de dejar el trabajo pastoral en la APMM y con los inmigrantes peruanos de la Hermandad del Señor de los Milagros - BH, dolor de dejar el ambiente de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Federal Minas Gerais (UFMG), dolor de dejar personas que siendo brasileñas aman Ecuador porque una parte de su historia familiar o profesional se entrecruzó con mi tierra...

En pocas palabras, me duele dejar contextos donde diversas personas compartieron su vida conmigo. Una parte de mí se queda por estas tierras brasileñas pero también me llevo algo, algo de mí dejó de ser lo mismo, aunque no sabría decir qué mismo es aquello que cambió en mí. En todo caso, de lo que sí tengo seguridad es que ya empiezo a sentir saudades de Brasil y su gente!


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[Nota 1] Isso pude experimentar quando apresentei um pôster sobre "Religiosidade popular católica em contexto de imigração” na Universidade de São Paulo (Núcleo de Antropologia Urbana - NAU). Sendo a reputação da universidade USP quase agnóstica ou não-religiosa, fiquei impressionado com a acolhida, respeito e seriedade na abordagem do tema. No Brasil encontrei pesquisas interessantes como o livro “Hierópolis: o sagrado e o urbano” (escrito por Zeny Rosendahl da Universidade Estadual de Rio de Janeiro) que é um enfoque geográfico da manifestação do sagrado nos santuários do catolicismo romano.

[Nota 2] Esto pude experimentarlo cuando presenté un trabajo sobre “Religiosidad popular católica en contexto de inmigración” en la Universidade de São Paulo (Núcleo de Antropologia Urbana - NAU). Teniendo la USP fama de universidad agnóstica o a-religiosa, quedé impresionado por la acogida y sobre todo respeto y seriedad en el abordaje del tema. Por otro lado, en Brasil encontré investigaciones interesantes como el libro “Hierópolis: o sagrado e o urbano” (escrito por Zeny Rosendahl -  Universidad Estadual de Río de Janeiro) que es un enfoque geográfico de la manifestación de lo sagrado en los santuarios del catolicismo romano.

enero 18, 2010

Un regalo precioso


En el mes de diciembre regresé a mi querida tierra ecuatoriana luego de una permanencia de dos años en Brasil. Este gran país de lengua portuguesa tiene 190 millones de habitantes y cuenta con una industria propia que le ha permitido mantener una economía saludable en medio de la crisis mundial. Para hacernos una idea, la ciudad de Manaos cuenta con más industria que todo el Ecuador. La moneda brasileña es el real, que a pesar de la crisis, lejos de desvalorizarse ¡se está revalorizando! Mientras en el caso del Ecuador, nuestro destino monetario, para bien o para mal, está asociado al dólar estadounidense.

Frente a este panorama comparativo con un gigante sudamericano cabe preguntarnos quiénes somos y a dónde vamos. Como decía Benjamín Carrión, somos una “gran nación pequeña”. A pesar de que nuestro pequeño territorio, nuestro país cuenta con una diversidad cultural y natural impresionante. En Ecuador se concentran regiones tan diversas como la sierra, costa y Amazonía, además de la maravilla natural única en el mundo como son las Islas Galápagos. Pete Oxford, biólogo británico y fotógrafo, coautor junto con su esposa del libro “Ecuador” (2005) afirma que Ecuador es uno de los más diversos países del planeta. Nuestro país es hogar de 1618 especies, aproximadamente el doble de lo que se encuentra en Estados Unidos y casi tantas especies como Brasil, un país 32 veces más grande.

Nuestro país es como un pequeño perfume, regalo precioso concentrado de una variedad de riquezas culturales y naturales. Benjamín Carrión afirmaba que, como gran nación pequeña, el Ecuador no debe pretender ser una potencia militar o económica. Nuestro potencial está en nuestra riqueza cultural y natural. En este sentido, cabe preguntarnos aprovechando la época navideña: ¿Somos conscientes del pequeño gran país que tenemos? ¿qué estamos haciendo los ecuatorianos con este precioso regalo? ¿estamos preservando y valorando nuestra cultura y naturaleza, o la estamos destruyendo y despreciando en pos de sueños y modelos de desarrollo tecnocráticos ajenos a nuestra realidad?

enero 25, 2009

En barco por el Amazonas

En el barco, el área común para descansar se torna multicolor
gracias a la gran variedad de hamacas (en portugues:
redes)

Al inicio de este año 2009 tuve la oportunidad de viajar en barco desde la ciudad brasileña de Manaos (Estado de Amazonas) hasta Belém (Estado de Pará). El barco partió desde el río Negro que más adelante se junta con el Solimões. Este “encontro das águas” pasa a formar el río Amazonas. El viaje hasta Belém dura más de cuatro días de navegación, pero si se lo hace en sentido contrario (de Belém hacia Manaos) dura un día adicional por cuanto se viaja contra la corriente.

Mi viaje en barco “11 de Mayo” fue una experiencia única en la que pude admirar la naturaleza amazónica y compartir con gente sencilla. Lo cierto es que sólo gente pobre y turistas viajan en barco ya que la mayoría de las personas prefiere tomar avión. Había más de 200 pasajeros entre los cuales estaban una decena de turistas extranjeros de países como Argentina, Alemania, Holanda y hasta una señora japonesa que hablaba perfectamente portugués y que vivía en Brasil desde hace más de treinta años.

El barco contaba con dos áreas comunes que también servían de área de descanso. Cada pasajero tenía que comprar una hamaca que era fijada en el lugar indicado. Allí se ubicaban hombres, mujeres, niños, familias. En el área cercana a la popa se encontraba la cocina y una pequeña área para los baños. También había algunos camarotes con cama y baño privado, separados del área común. Esta área es más cara y generalmente la ocupan turistas. En la tercera planta o “terraza” del barco se encontraba un mostrador donde vendían productos comestibles y se podía mirar el rio, disfrutar de la brisa, jugar cartas, o simplemente dialogar mientras se disfruta de una cerveza helada.

Me pareció que por unos días estábamos en otro tiempo, otra época en la que no existía el ruido de los carros, las grandes metrópolis ni la prisa de los relojes… Sólo existía el paisaje natural y el compartir con los demás pasajeros como si se tratara de una gran familia de viaje.

enero 11, 2009

Impresiones desde Manaos

Amanecer en Manaos (Amazonas - Brasil)
Si tomamos un mapa de Brasil, veremos que Manaos se encuentra rodeada de floresta amazónica. Esta percepción inicial se confirma puesto que para acceder a Manaos sólo es posible hacerlo por vía aérea (avión) o vía fluvial (río). Sin embargo, esta impresión inicial me hizo creer erróneamente que Manaos era una ciudad en armonía con la naturaleza. Me sorprendí al bajar del avión y descubrir una selva... de cemento. Se trata de una ciudad casi tan grande como Quito y cuenta con una industria ¡mayor que cualquiera de las ciudades del Ecuador! La ciudad tiene los mismos problemas de las grandes urbes: mucho tráfico vehicular, zonas marginales, déficit habitacional, polución industrial y automotriz. Se puede observar grandes edificios y “shoppings” en esta urbe de casi dos millones de habitantes. Manaos es una ciudad paradójica en la que se enfrentan la naturaleza que lucha por sobrevivir y la insaciable industria. Esto ya aconteció tiempo atrás, cuando en la colonia Manaos era conocida por la extracción del oro. A inicios del siglo XX se convertiría en un lugar importante por la extracción del látex, para la producción de caucho, producto necesario para la naciente industria automotriz y la II Guerra Mundial. Más tarde, en 1967, se crea la Zona Franca de Manaos que impulsó la industrialización de la ciudad. Actualmente se estima que hay unas 400 empresas mundialmente conocidas. ¡Inclusive hay una fábrica de productos electrónicos Sony! Estar en el Amazonas y no conocer la floresta ¡imposible! Como tenía que continuar mi viaje hacia Belén (no donde nació Jesús, sino ciudad brasileña del Estado de Pará), decidí no tomar avión, sino ir en barco hacia Belén. Son cuatro días de navegación partiendo del río Negro que se junta con el Solimões para formar el río Amazonas. Finalmente me sentiría en contacto con la naturaleza y con la gente de la zona, pero esto es otra historia, que merece unas líneas aparte.

mayo 20, 2008

¡Quito en “Folha de São Paulo”, diario de Brasil!



Es grato encontrar que de vez en cuando en los periódicos de otros países salen noticias positivas sobre Ecuador. El pasado 15 de mayo la “Folha de São Paulo”, uno de los diarios más importantes del Brasil, publicó un amplio reportaje sobre Quito y el Centro Histórico. Se mencionaron dos datos que muchos quiteños desconocen:
1. Quito junto con Cracovia son las dos primeras ciudades en el mundo en ser nombradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO (1978).
2. De acuerdo a la UNESCO el Centro de Quito es el mejor preservado de América Latina.

“Folha de São Paulo” publicó tres artículos sobre Quito, pero además nombra de manera general información turística del litoral y Galápagos. Uno de los artículos titula “Altitude e patrimônio são de tirar o fôlego” que se traduce por “Altitud y patrimonio son para quitar la respiración”. Aquí se menciona y publican fotos de la “Iglesia de la “Compañía”. En otras palabras el visitante siente le falta la respiración no sólo por la altura de Quito (2.800 metros sobre el nivel del mar), sino también al ver la maravilla de la “Iglesia de la Compañía”.

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Altitude e patrimônio são de tirar o fôlego
Extracto del artículo de Mariana Desimone
"Folha de São Paulo”. 15 de mayo de 2008. Secc. F-2

Quem não está acostumado com grandes altitudes como a de Quito, que fica 2.850 m acima do nível do mar, sente falta de ar e tontura ao chegar à cidade. Mas não é só isso que deixa o turista tonto nessa cidade.
O interior da igreja e colégio da Companhia de Jesus tem efeito similar, mas por outros motivos. Aqui não é a falta de oxigênio, mas a profusão de adornos, característico do estilo barroco da chamada escola de Quito, que usa elementos dos estilos espanhol, italiano, mourisco, flamengo e indígena, que tira o fôlego do visitante.
O prédio integra o centro histórico de Quito, que, há 30 anos, foi tombado como Patrimônio da Humanidade pela Unesco.
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Entre os 40 templos, o mais importante é a igreja e colégio da Companhia de Jesus. A construção da igreja começou em 1605 e só terminou 163 anos depois. Depois de dois terremotos e um incêndio, ela foi reaberta, restaurada, em 2006.
A fachada foi talhada em pedra vulcânica andina e, no interior, os adornos foram cobertos de ouro -somam-se, ao todo, sete toneladas do metal nobre. Outro destaque é o monastério de San Francisco, onde está a igreja mais antiga de Quito, cuja construção começou algumas semanas depois da fundação da cidade, em 1534.
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Estando nas ruas do centro antigo, compre o milho tostado que as vendedoras ambulantes vendem por US$ 0,50 para entrar no clima. Ou, ainda, prove o "choclo", sopa preparada com queijo, batata, ovos e abacate, que custa US$ 5 (R$ 7,5), servido em lanchonetes modestas.

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Dólar circula no país, onde refeição pode custar US$ 12
Autora: Mariana Desimone
“Folha de São Paulo”. 15 de mayo de 2008. Secc. F-4

Ao desembarcar na cidade de Quito, já é possível respirar o ar puro, fresco e rarefeito da cidade. Cercada por montanhas, Quito tem um clima agradável e guarda vistas generosas a partir de diversos pontos.
Os sintomas da altitude -dor de cabeça, cansaço, tontura e falta de ar- costumam passar em mais ou menos dois dias. Antes disso, no período de adaptação, é bom andar um pouco mais devagar e fazer pausas para descanso, enquanto o corpo se acostuma.
Na saída do aeroporto, não demora para que o turista se depare com dezenas de taxistas se oferecendo para apresentar as opções de hotéis em diversas faixas de preço.

Vida prática
A moeda do Equador é, desde 2000, o dólar. A medida, que tirou o sucre de circulação, foi tomada como uma tentativa de estabilizar a economia.
A vida do turista em Quito não é cara nem difícil. O serviço de ônibus é bom. A tarifa é de US$ 0,50, menos de R$ 1.
As linhas são bem organizadas, e os trajetos são explicados em mapas em todos os veículos. Também não é difícil obter informações de transeuntes.
A culinária local -principalmente a comida vendida nas ruas- pode parecer pouco convidativa ou inusitada, mas não tenha medo e experimente.
Quem se aventura pelos molhos e milhos ou prova os ceviches -preparados com diversos tipos de frutos do mar- não se arrepende. Por desencargo de consciência, é bom, como em qualquer lugar do mundo, atentar na escolha do restaurante, que deve parecer limpo.
Uma refeição completa, com entrada, prato principal e sobremesa, custa em média US$ 12 por pessoa (R$ 20), já com o imposto de 12% incluído.
A comida em lanchonete de redes internacionais -para os medrosos- é mais cara: uma redonda na Pizza Hut pode chegar a US$ 30 (R$ 50).

Centro novo
Depois de percorrer as ruas do centro antigo, dedique a atenção ao centro novo. Ali, perto do Mariscal, uma feira livre que tem comida, dança e artesanato, concentram-se bons restaurantes. Nesses arredores também estão os principais hotéis e cassinos de Quito e, ainda, padarias que oferecem as deliciosas orejas -bolacha em forma de orelha coberta com açúcar- que saem do forno duas vezes por dia.